7/1/12

Psicosomatización: Dientes

"Los alimentos entran por la boca y en ella son triturados por los dientes. Con los dientes mordemos y masticamos. Morder es un acto muy agresivo, expresión de la capacidad de agarrar, sujetar y atacar. El perro enseña los dientes para demostrar su peligrosa agresividad; también nosotros decimos que vamos a "enseñar los dientes" a alguien cuando estamos decididos a defendernos. Una mala dentadura es indicio de que una persona tiene dificultad para manifestar su agresividad" Dethlefen T. y Dahlke R. 2000.


En términos emocionales la dentadura funciona como los fusibles de la red energética del cuerpo emocional, el cual es el encargado de administrar la energía necesaria para la expresión adecuada de los instintos, emociones y sentimientos. Si hay una sobrecarga energética emocional, como exceso de enojo, entonces se da un corto circuito produciendo un daño en los fusibles, es decir una caries o algún otro daño en dientes, muelas o encías.


En la sociedad actual se educa al ser humano y sobre todo al sexo masculino a reprimir las emociones, particularmente las de enojo, sin ofrecerle una manera adecuada de expresarlo, por lo tanto el enojo es comúnmente reprimido y psicosomatizado en algún momento, siendo la dentadura uno de los lugares de presentarse la enfermedad o psicosomatización.


Algunas personas les da por rechinar los dientes mientras duermen, en ocasiones necesitan ponerse aparatos para no desgastarlos. El rechinar los dientes es sinónimo de agresividad impotente o reprimida, manifestándose en está acción, y durante el sueño, cuando el inconsciente sale a flote.


La dentadura también está relacionada con la vitalidad de la persona, alguien con problemas dentales carece de vitalidad, de la capacidad de hincarle el diente a un problema.


Las encías son la base de los dientes, su lecho. Las encías representan también la base de la vitalidad, confianza y seguridad en sí mismo. La persona que carece de esta confianza y seguridad difícilmente conseguirá afrontar sus problemas de manera activa y vital. Del mismo modo las encías que sangran con facilidad se relacionan con la falta de confianza. La sangre es símbolo de vida, y la encía sangrante indica cómo se va la seguridad en sí mismo.


Si en algún momento de tu vida has tenido problemas dentales préstale atención a tus emociones, te puedes preguntar, ¿qué enojo he reprimido? finalmente debajo del enojo encontramos miedo, y de ahí la falta de seguridad.